Porqué decir No a la Música Carismática

Porqué decir No a la Música Carismática

 

“…antes bien sed llenos del Espíritu”. (Efesios 5:18), ¡fue la exhortación del apóstol Pablo a los efesios, que es también imperativa para nosotros! “Desde las edades eternas, había sido el propósito de Dios que todo ser creado, desde el resplandeciente y santo serafín hasta el hombre, fuese un templo para que en él habitase el” 1. ¡La plenitud de vida que el Señor ofrece (Juan 10:10) no puede ser producida por nosotros! ¡Es su vida, que por gracia nos es impartida! Una vida de abundancia en las cosas de Dios; una vida que recibe poder del Espíritu de Dios, revelando frutos de un carácter semejante al de Cristo y “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Corintios 10:5).

 

Aquella ha sido la esperanza y el objetivo de sus fieles discípulos desde el tiempo cuando prometió “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré”. (Juan 16:7).

 

Los apóstoles comprendieron que por sus propias fuerzas sería imposible realizar el trabajo a ellos confiado. Luego de la ascención de Cristo al cielo, eloos perserveraron humildemente en oración, para recibir el Santo Don, y Él fue ricamente derramado sobre ellos. El resultado sin duda sobrepasó cualquier otra cosa vista en el pasado.

 

“Todo el Cielo se inclinó para contemplar y adorar la sabiduría del incomparable e incomprensible amor. Extasiados de asombro, los apóstoles exclamaron: “En esto consiste el amor”. (…) “Y bajo la influencia del Espíritu, las palabras de arrepentimiento y confesión se mezclaban con cantos de alabanza por el perdón de los pecados. Se oían palabras de agradecimiento y de profecía” 2.

 

Millares fueron convertidos en un único sermón (Hechos 2:41), millares fueron acompañados por la poderosa predicación (verso 43), los apóstoles milagrosa y correctamente hablaban los idiomas de los presentes (Hechos 2:6-12), y todo esso debido al Poderoso Agente enviado de lo alto.

 

Por el Espíritu, durante los siglos de opresión, los mártiles guardaron su fe y la sellaron con sus vidas, los reformadores rompieron las cadenas de la ignorancia y la aportasia, y la luz del evangelio fue victoriosa sobre los poderes de las tinieblas. Mas en relación a ese tan importante trabajo del Espiritu, el archiengañador estaba preprando un terrible engaño sutil

En 1901, en Topeka, Kansas, Estados Unidos, Charles Parham inició un movimiento que rápidamente se tornó un fenómeno en el mundo Cristiano – El Movimiento Pentecostal. Especialmente luego del reavivamiento de la Calle Azusa en 1906, con William Seymour, Franklin Barthleman y otros, el movimiento ha sido designado como la Primera Onda del Petencostalismo. Sus seguidores entendían que las personas eran lideradas por la directa orientación del Espíritu Santo, y la señal exterior del bautismo del Espíritu Santo era hablar en lenguas, supuestamente como en los tiempos de los apóstoles. En tanto que, con una mirada mas atenta podermos ver la gran diferencia entre la santa experiencias de los apóstoles, trayendo “arrepentimiento y confesión”, como está mencionado arriba y el movimiento de falsificación.

 

¿Qué caracterizó el “despertamiento” de la Calle Azusa en la ciudad de Los Ángeles? “Hombres y mujeres gritaban, lloraban danzaban, entraban en transe, hablaban en lenguas y traducían los mensajes al inglés (…). En medio de todo esto estaba el ‘anciano’ Seymour, que raramente predicaba y en la mayor parte del tiempo manternía su cabeza cubierta con un saco vació atrás del púlpito (…)”. 3

 

¿Podria eso ser el efecto de la “voz mansa y delicada” (1 Reyes 19:12) del Espíritu Santo? Jesús prometió que el “Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”. (Juan 16:13). En tanto que, ese movimiento comenzó una “predicación rara”, con menos de la Palabra y más emociones; con un espíritu que hablaba por sí mismo, no como lo prometido, con las palabras de Dios. La recién formada iglesia Pentecostal se expandió rápidamente hacia prácticamente el mundo entero.

 

Así la llamada “segunda onda del Espíritu Santo” comenzó en Van Nuys, California en un domingo de mañana, cuando Dennis Bennet, un clérigo episcopal, anunció a su congregación que había sido bautizado con el Espíritu Santo y que hablaba en lenguas. Antes de 1955, la mayoría de las Iglesias protestantes no aceptaban esas visiones /experiencias, y aquellos que las tenían se separaban y se unían a la iglesia Pentecostal. Pero en los años 60, las enseñanzas y practices pentecostales de supuestos dones espirituales (charismata) ganaron terreno en las Iglesias protestantes tradicionales. Los miembros fueron promovidos a permanecer en sus Iglesias, disfrutando de aquellos “dones del espíritu”, en lugar de separarse de ellas. Entonces surgieron los Anglicanos Carismáticos, Luteranos Carismáticos, Presbiterianos Carismáticos, Católicos Romanos Carismáticos, Metodistas Carismáticos etc.

 

Una de las marcas de esta corriente era el evangelio de la prosperidad -el así llamado “determine y reivindique” – un enfoque que trabaja la idea de que los hijos de un padre tan rico como nosotros tenemos deberían ser ricos en todo tipo de dones, no sólo ¡los espirituales! Esto tiene sentido, parcialmente, porque realmente tenemos un rico y poderoso Padre; pero es engañoso, en la medida en que Dios no necesariamente promete riquezas y bienestar mundano a sus seguidores, a pesar de que Él los bendice de muchas maneras.

 

Esta apertura para sentirse bien, sentirse bendecido, ampliamente abrió las puertas a la música carismática. La música proveniente de los cantantes populares de rock de aquella época, adaptada a las iglesias cristianas a través de letras cristianas, encajó perfectamente en sus gustos. Era una música que generaba una amplia respuesta emocional, mucho más carnal que espiritual; pero era percibida como una señal de que el espíritu estaba flotando sobre la congregación. Esta “ola”, muy apelativa al corazón egoista humano, hizo que muchas iglesias reciban el “viento”, eligiendo la línea carismática.

 

¿Cuáles eran las características de la “segunda ola”? Menos énfasis en la Palabra y en el “así dice el Señor”, en la medida en que la gente pensaba disfrutar de orientación directa del Espíritu Santo; sentimiento intenso de su presencia, en vez de presentar los frutos de arrepentimiento y conversión, sintiendo la alegría; casi ninguna condición para que las promesas de Dios sean honradas – bastando declararlas y reivindicarlas – una religión de abundancia, con menos responsabilidad y más privilegios.

 

Alrededor de dos décadas después, la “tercera ola del Espíritu” fue incitada por C. Peter Wagner, del Seminario Teológico Fuller, en Pasadena, California, a principios de los años 80. Los neo-carismáticos adoran los dones espirituales de manera semejante a los que, estaban bajo las olas anteriores, pero ellos no creen que el bautismo del Espíritu Santo es necesario para obtenerlos. Tampoco ven el hablar en lenguas como la evidencia física inicial del bautismo con el Espíritu Santo. La música carismática sigue desempeñando un importante papel en mantener los sentimientos agradables-como una prueba de la aceptación divina- y en aumentar la popularidad de las iglesias cristianas en las filas de los no creyentes. Siendo menos intrusivos, los valores de la tercera ola penetraron ampliamente en las filas de las iglesias protestantes y neo-protestantes, de manera que en el año 2000, más de la mitad de los mil millones de cristianos pertenecían al modo de religión pentecostal, carismático o neo-carismático, disfrutaban de lo que ellos creían ser la presencia del Espíritu en sus vidas. ¡Sorprendentemente, el Señor Jesús había advertido a sus discípulos para no regocijarse por motivos semejantes ya que ellos eran tendientes a hacer esto! “Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”. (Lucas 10:20). Vemos el peligro para los discípulos de aquella época – y, podemos asumir, para los de todas las épocas- era alegrarse más en una externa y milagrosa religión a través del espíritu, en lugar de una religión salvífica, basada en la fe y en la transformación del corazón. No se alegre en lo que usted ve, aunque pueda ser una evidencia positiva del poder de Dios; ¡alégrese en lo que usted ve con los ojos de la fe! (Ver 2 Corintios 4:18) ¡Alégrese en la relación que usted tiene con el Señor, goce en su bondad y salvación, libremente ofrecidas!

 

Jesús repetidamente probaba estar interesado en la genuina alegría de Sus discípulos, llamándola de Su propia alegría. Él oró “para que tengan mi alegría completa en sí mismos” (Juan 17: 13). Y entonces aclaró los medios provistos para ello: “Les di tu palabra, y el mundo los odió (Juan 17:14). La Palabra fue el medio para enraizarse en la verdad del Padre, la luz para sus pies. “El Espíritu educador y santo de Dios se halla en su Palabra.”4 Él simplemente la expuso, teniendo el Espíritu medios para poner la vida en sujeción a la Palabra. El mismo Señor venció al enemigo con un “está escrito” (Mateo 4:4,7,10), rechazando la tentación de hacer un milagro para probar la comunión con su Padre.

 

“La verdad como es en Cristo es obediencia a cada precepto de Jehová. Es un trabajo del corazón. La santificación bíblica no es la santificación espuria de hoy, que no busca las Escrituras, sino que confía en los buenos sentimientos e impulsos en lugar de buscar la verdad como a un tesoro escondido. Santificación bíblica es conocer los requerimientos de Dios y obedecerlos”.5

 

Querido amigo, no queremos edificar nuestra fe sobre la arena movediza de los “sentimientos, sensaciones e impulsos”, independientemente de cuán agradables puedan ser para nosotros o para otros millones de cristianos. Hemos elegido edificar nuestra experiencia en la Roca Eterna, que es la Santa Palabra. Y por su gracia elegimos obedecerlo.

 

La religión de Dios se dirige a través de la Palabra a la razón y a la voluntad, que son superiores, comandando las facultades y la mente. Las sensaciones, sentimientos y pasiones son demasiado subjetivos, y constituyen facultades inferiores, de ahí el porqué es tan peligroso fundamentar nuestra experiencia religiosa en ellos.

 

Algunas razones por las cuales la música carismática no es adecuada para los cristianos

 

Cualquier cosa conectada a Dios debería ser gobernada por las leyes de Dios, que son buenas y tan exigentes como Él mismo. La cruz de Cristo permanece como un testimonio de la exigencia de la ley y de los principios de Dios. ¡El amor infinito es y debería ser celoso y exigente! (Éxodo 20: 5).

 

¿Qué principios son pisoteados por la música carismática? Me gustaría someter a su consideración los siguientes:

 

  1. a) La ley de causa y efecto (Gálatas 6:7)

 

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. (Gálatas 6:7).

Sentimientos y sensaciones de alegría y júbilo deberían ser el fruto de una experiencia, de una batalla, y de una victoria obtenida. Ellos debían ser el fruto de un renacimiento, después de la dolorosa crucifixión: “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán”. (Salmos 126:5) “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”. (Juan 15:11) Esta alegría es duradera, constante, es su alegría en nosotros. No es producida por la música, sino que produce música en el corazón.

 

La música carismática ofrece un camino más fácil: alterando la conciencia a través de significados de la propia música, manipulando la bioquímica y la respuesta psicológica de las personas, 1 ella conduce a un anhelado y semejante objetivo – la alegría de una “vida feliz con Jesús”. Esta música actúa como una droga, y hay miles de evidencias que demuestran eso. ¿Qué ocurre después, cuando el efecto pasa? Tristeza, depresión, inseguridad. ¿Es éste el fruto de una sólida experiencia espiritual? ¡Ciertamente no!

 

  1. b) La ley de la libertad (Santiago 1:25).

 

El Encanto y la fascinación, para engañar a la gente, son muy peligrosos. ¡Jesús estaba lleno de encanto! ¿Pero cómo? Viviendo en justicia. Su vida, Sus principios, eran ejemplificados en cada paso; Su corazón y su experiencia, juntos, eran un poder encantador. “Nunca hombre alguno habló, así como este hombre” (Juan 7:46). Él era “totalmente deseable” (Cantares 5:16), el “primero entre diez mil” (verso 10), según lo visto proféticamente por Salomón. Pero ese tipo de encanto nunca se superpone a la libertad de las almas a las que se dirigía. La ley moral de los diez mandamientos es el espejo de su carácter, por lo tanto, se llama “la ley de la libertad” (Santiago 2:12). A pesar de haberlos amado mucho, Él cuidadosamente evitó encantar los sentidos de Sus compañeros, al contrario, se dirigía a la razón y voluntad de ellos. Él vivía lo que predicaba y la belleza de su carácter era encantar a los oyentes sin oprimirlos. Así, Él no los subyugaba o manipulaba; pero exactamente lo contrario, Él los liberaba. Él amaba a todos, pero golpeaba pacientemente a la puerta, respetando la libertad de elección de ellos (Apocalipsis 3:20). ¿La música carismática hace la misma cosa? No, porque no puede. Los estilos musicales utilizados son invasivos, alteran, toman el control. Es sabido que la característica específica de la música rock y de sus “similares” (jazz, blues, pop, entre otros) es provocar una alteración de la química del cuerpo humano, produciendo etapas de conciencia semejantes al trance. 7. “El rock es un instrumento de cambio de la conciencia.”8 “El rock es la clave que da acceso a la mente humana; “Vamos a las mentes de nuestros oyentes, así como las otras bandas lo hacen.”9 Tan extraño: el Creador respetuoso golpea a la puerta mientras las criaturas caídas invaden el corazón, después de abrir la puerta con la llave mágica: la música rock.

 

  1. c) Sumisión conciente e inteligente (Juan 1:10,14)

 

La religión cristiana conduce a personas a la sumisión y a la obediencia conciente a Cristo, “destruyendo los consejos, y toda la altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo el entendimiento a la obediencia de Cristo” (2 Corintios 10:5) .

 

¿Qué hace el rock? Su propia apariencia es como un movimiento de rebelión. Su estructura induce la rebelión, como respuesta natural, en el oyente. ¿Qué produce el rock cristiano? En el mejor escenario, confusión: la música – rebelión, y las palabras – sumisión! ¿Cómo es posible conciliar ambos? Deberíamos preguntar a alguien que conoce el rock por dentro:

“Al comienzo creía que podría descontaminar alguna música rock antigua (…), transformándola en un gospel aceptable, pero ahora percibo que ningún compromiso puede ser hecho con el mundo y su música, su entretenimiento, su filosofía”.10

 

  1. d) El comando de las facultades superiores sobre las facultades inferiores de la mente humana.11

 

Debemos comandar nuestros cuerpos: “sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.” (1 Corintios 9:27), dijo el apóstol Pablo. Estamos amonestados: “mortificad, pues, a vuestros miembros, que están sobre la tierra: la prostitución, la impureza, el afecto desordenado (…)” (Colosenses 3: 5). Esta es la victoria del Espíritu sobre la carne, el trabajo coronador de la gracia en los corazones humanos.

 

Por otro lado, el enemigo hace fuerza exactamente hacia la dirección opuesta: “La corrupción del mundo está procurando posesionarse de nuestros sentidos; todas las influencias impías, que se advierten en todas partes, están trabajando para mantenernos en un nivel bajo y terreno—cegando nuestras sensibilidades, degradando nuestros deseos, debilitando nuestra conciencia, e invalidando nuestras facultades religiosas—, al impulsarnos a prestar atención a la naturaleza inferior.”12

Exactamente en esta línea surge en el escenario la música carismática: para seducir y debilitar la conciencia y las facultades religiosas mediante la sujeción de ellas a la naturaleza inferior. Hay cristianos pensando que el jazz no es tan malo. “El jazz es una palabra no más usada que significa” interacción sexual. “Inicialmente, la música jazz era producida para burdeles. Finalmente, el jazz dio a luz el rock actual.”13 Y el “soul music”? “Música ‘soul’ es totalmente sexual” (Arthur Brown). La característica del rock, ampliamente diseminada en la mayoría de los otros estilos musicales relacionados, de acentuación continua de los tiempos débiles 2 y 4 en el compás de 4 tiempos, tiene un efecto perturbador y estresante sobre el sistema nervioso. “El golpe del rock crea una hiper-abundante secreción de hormonas sexuales y adrenalina (…) Eso hace de esa música algo profano, provocativo, pecaminoso.”

 

¿Qué decir de las variaciones cristianizadas de eso? “Música ‘soul’ es tan sólo ‘rhythm’n’blues’ modernizado (…) y la única novedad que ella tiene es la armonización con grandes partes de [letras] gospel.” 14 Presumir que podemos coger esa música, añadir a ella letras cristianas y eventualmente obtener música sacra es un terrible engaño! (…) ¿qué sociedad tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión tiene la luz con las tinieblas? (2 Corintios 6:14).

 

Pero debemos estar de acuerdo en que el peligro es aún mayor. Si alguien simplemente oye rock, que “es sexo arrojado directamente en la cara de los adolescentes,”15 él o ella puede ser tocado por el Espíritu del Señor para entender la depravación que eso causa al alma y, por la gracia, él o ella puede parar de oír Pero al oír la música ‘soul’ (o similar) – que es la misma cosa adornada con letra cristiana, el engaño puede venir en relación a alguien que demuestra espiritualidad y, por lo tanto, no siente ninguna necesidad de reforma.

 

  1. e) La buena intención no justifica los medios/métodos errados (ver 5TI 562)

 

En la experiencia de los primeros hijos / adoradores, notamos que “en general” Caín obedeció a los requerimientos de Dios para la adoración: construyó un altar, trajo un sacrificio, lo ofreció a Dios y lo quemó como Dios había pedido. La única diferencia fue que él “consideró las tradiciones locales”16; siendo un granjero, él alteró el significado de su adoración con sus propios gustos / percepciones sobre la adoración. Entendemos que el Señor habría aceptado su originalidad, en la medida en que Él aprecia siempre el progreso y la dignidad de sus criaturas, nunca moldeándonos para ser “meros autómatas.”17 Sin embargo, el sacrificio de Caín no podía ser aceptado. Caín podía escoger libremente la manera en la que el Señor había designado en todos los aspectos, o simplemente no ofrecer ningún sacrificio. Esto significa, para nosotros, que somos respetados como agentes libres para alabar al Señor por su infinita bondad a su modo, de la manera que Él estableció como aceptable para Él mismo, en armonía con todas las demás leyes y principios establecidos por él, o – simplemente para negarnos a adorarlo.

 

Intentar “cooperar con el Autor”, alterando los medios / métodos que Él mismo estableció, significa no agradarle del modo original, sino simplemente burlarse de Él, de su amor y de su autoridad.

 

“El canto, como parte del servicio religioso, es tanto un acto de culto como lo es la oración. El corazón debe sentir el espíritu del canto para darle expresión correcta.”18 La solemne lección para nuestros días es que si la oración de Caín no pudo ser aceptada por el hecho de haber un aspecto divergente de la voluntad de Dios, probando su incredulidad, entonces nuestra música no puede ser aceptada por el mismo Dios, si alguno de sus aspectos son contrarios a Sus principios. Si los aspectos de la música, como ritmo y acentuación, se importan del vudú – la religión africana que invoca y adora a los espíritus malos – vía ‘blues’, ‘rock-and-roll’,19 cuál es el “espíritu de la música”? Tratando de agradar a Dios de una manera diferente de la que él designó no es un modo alternativo de obedecerlo, sino la peor forma de idolatría (ver 1 Samuel 15:20-23).

 

Y como consecuencia podemos reafirmar:

 

  1. f) Ninguno puede servir a dos Señores al mismo tiempo (Mateus 6:24)

 

“Ninguno puede servir a dos señores” (Mateus 6:24). El rock-star David Bowie confesó, “El rock siempre fue la música del demonio. Creo que el rock es peligroso. Siento que estamos promoviendo algo más tenebroso que nosotros mismos.”20 Entonces, ¿a quién pertenece el rock cristiano? el rock cristiano no se está transformando en una burla de adoración tan ofensiva a Dios como el becerro de oro de los israelitas? Recordemos que ellos construyeron el ídolo y Aarón trató de convocar una fiesta al Señor mientras le adoraban. “¡Qué presunción la de él al proclamar una fiesta al Señor disimulando su adoración idólatra de una imagen de oro! Aquí se ve el poder que Satanás tiene sobre las mentes que no están plenamente controladas por el Espíritu de Dios.”21 Como sabemos, el resultado no fue una nueva y moderna forma de adorar a Jehová, sino una manera de separarse de Dios, trayendo desastre y muerte.

 

¡Pero a mí me gusta! ¡Eso no debe ser tan peligroso!

 

Hace seis mil años, una persona santa miró a un fruto prohibido y confió en su propio discernimiento y gusto, descartando la explícita Palabra del Creador. Ella dijo prácticamente lo siguiente: “pero me gusta eso, siento que esto me dará algo superior, eso no debería ser tan peligroso” (ver Génesis 3: 6). ¿Qué sintió Eva después de comer del fruto prohibido? Ella “no sentía ninguna evidencia del desagrado de Dios; sino que, al contrario, experimentaba una deliciosa y alborozante influencia, que conmovía todas sus facultades con una nueva vida, que le parecía semejante a la que inspiraba a los mensajeros celestiales.”22 Mientras tanto, ella abría ampliamente las puertas de la miseria, el sufrimiento y la destrucción. ¿Qué decir de nuestro gusto hoy, después de seis mil años de decadencia? Por lo tanto, debemos confiar en Dios y no en nuestros sentimientos. “[Uds.] Han hecho el pacto de andar por fe y no de ser dominados por los sentimientos. Los sentimientos varían con las circunstancias.”23

 

La elección

 

¿Deberíamos entonces aceptar y hacer sólo cosas desagradables en nuestra vida cristiana? ¿No es Dios el que pone el gusto en nuestra mente? ¿Deberíamos negar cualquier experiencia agradable o, particularmente, cualquier música agradable? ¡De ninguna manera! La cuestión más importante es: ¿qué parte de mí mismo debo agradar?

 

Ya que todos somos corrompidos por la tragedia del pecado, nuestra naturaleza humana ha sido desviada de los verdaderos valores de la vida eterna ofrecida por Dios para los patrones, gustos y percepciones del archi-engañador.

 

Por otro lado, al ser redimidos por la sangre de Cristo, una nueva naturaleza nos es dada. “Él nos ha dado todo lo que se refiere a la vida y la piedad (…), grandísimas y preciosas promesas, para que por ellas sean participantes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción, que por la concupiscencia hay en el mundo” (2 Pedro 1:3,4).

 

¡La música es poder! ¡Eso es un hecho! ¿Qué parte de mí quiero agradar e impulsar con esa energía? ¿La naturaleza pecaminosa? Haciendo eso, estaré acariciando la parte que me llevará a la destrucción. Y cuanto más yo la agrade, más ella crece, requiriendo mucho más cosas de la misma especie. La otra opción es agradar a la naturaleza divina, dada a mí por Cristo. Ella actúa a pesar de mis gustos naturales y contrariamente a ellos. ¡Esto ocurre por la fe! Yo entiendo racionalmente, por su Palabra, cuál es la música que Él aprecia, y oigo y canto / toco esa música! Porque Él me amó y me ama tanto, yo elijo agradarle. Y el proceso es similar: cuanto más disfruto de esa música, más la aprecio. Cuando calma la naturaleza espiritual, ella requiere más. ¡Eso implica educar mi gusto! Esta es la parte del maravilloso proceso de la salvación. Esta es la libertad que Él ha provisto para nosotros, pagado tan caro en la cruz. “Por lo tanto, ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús, que no andan según la carne, sino según el Espíritu” (Romanos 8: 1).

 

¡La promesa es que Él nos ayudará a lo largo del camino! A través de Su Espíritu, Él “sacará el corazón de piedra”, junto con sus gustos e inclinaciones, y nos dará un “corazón de carne” (Ezequiel 11:19). “Este injerto en Cristo nos separa del mundo. No amaremos más la compañía de los viles, contaminados y contaminadores. Estaremos de veras muertos al pecado, pero vivos en Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor. Entonces se producirán deliciosos racimos de fruto. Las gracias del Espíritu aparecerán bajo las formas de amor, paz, paciencia, bondad, mansedumbre. Experimentaremos nuevos afectos, nuevos apetitos, nuevos gustos. Las cosas viejas pasaron y todo ha llegado a ser nuevo.”24

 

¿Elegirá usted ese camino para sus pies? Si lo hace, la música de su corazón se armonizará con la música que usted oye, canta y toca; y se armonizará con la música de las cortes de lo Alto, donde pronto se le invitará a unirse al coro celestial. ¡Que el Señor bendiga su elección!

 

 

  1. El Deseado de todas las gentes, 132.
  2. Los hechos de los apostoles, 31 (énfasis agregado).
  3. Angus Stewart – The Three Waves of Charismatic Christianity.
  4. Palabras de vida del Gran Maestro, 102.
  5. SDA Bible Commentary [E. G. White Comments], vol. 5, p. 1147.
  6. Andrews Neher: EEG and Clinical Neurophysiology, 449.
  7. Roger Liebi: Rock Music in a Dying Era, 4.
  8. William Shafer: Rock Music, 76.
  9. Mick Jagger: Hit Parader, 12.
  10. Rick Shorter, roquero jubilado, mencionado en la SDA magazine,
  11. Mensajes a los jóvenes, 166, 167.
  12. Nuestra elevada vocacion, 73 (énfasis agregado).
  13. Ewin Wilson, The Pied Piper of the Pentecostal Movement, 49–51.
  14. David A. Noebel, “CCM,” Agosto–septiembre, 1981, p. 26.
  15. Richard Oldham en USA Today, 13 de enero de
  16. Vatican II, Sacrosanctum Concilium AAS 56 (1964) 97–134.
  17. Historia de los patriarcas y profetas, 28.
  18. Historia de los patriarcas y profetas, 583 (énfasis agregado).
  19. Robert Palmer: Rock & Roll: An Unruly History, 46, 53.
  20. David Bowie in Rolling Stone magazine, 2 de febrero de
  21. Testimonios para la iglesia, t. 3, p. 33
  22. Historia de los patriarcas y profetas, 35 (énfasis agregado).
  23. Mente, carácter y personalidad, t. 2, p. 140 (énfasis agregado).
  24. Testimonios acerca de conducta sexual, adulterio y divorcio, 156 (énfasis agregado).

 

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